El temblor de Chile propone una mirada retrospectiva sobre las trayectorias de Cristian Inostroza y Sebastián Riffo: dos artistas pertenecientes a una generación atravesada por las transformaciones políticas y ecosociales más masivas en la historia reciente del país, enmarcadas por el gran terremoto de febrero de 2010, el movimiento estudiantil del 2011 y la revuelta de octubre de 2019, devenida en el actual proceso constituyente. 
A lo largo de una década de intensidad crítica y creativa, el trabajo de Riffo e Inostroza ha propuesto la construcción deliberada de un vínculo entre el arte y las mayorías. Afán expresado en sus múltiples estrategias de recopilación, visibilización e intensificación de nuevos lenguajes, telúricos y colectivos, que nacen en el seno de los acontecimientos que van marcando el pulso histórico del presente. Este objetivo contribuye a vislumbrar un cuerpo de obra que hunde raíces en las crisis del pasado, al tiempo que propone sus imágenes (imaginaciones) del futuro transformado, y sus críticas al tiempo actual. 
Carolina Olmedo Carrasco 
Santiago de Chile, octubre 2021
Derrumbe
La presencia física en el país requiere de una disposición permanente a las particularidades del territorio como fuerza de cambio irrefrenable, y a sus efectos en el cuerpo social que las experimenta como condición ineludible. 
Los efectos de su persistente actividad telúrica se observan tanto en la superposición de los estratos como en la sucesión de las memorias generacionales, que suelen articularse en narraciones vitales e históricas que rescatan a los terremotos como “catástrofes” sociales, capaces de generar nuevas prácticas y sentidos colectivos que persisten en el paso del tiempo. 
La convivencia cotidiana con el vaivén de los suelos andinos halla su antagonismo en el derrumbe: caída, crisis, decaimiento de las construcciones humanas que paradójicamente constituye el principal factor de peligrosidad para las personas durante un terremoto, convirtiendo a un fenómeno natural en una “catástrofe”. En cuanto acontece, urge esclarecer la intensidad del hito sísmico y su magnitud, sopesando su efecto desestabilizador frente a aquello que se consideraba inmóvil hasta entonces. ​​​​​​​
Proyección: Sebastián Riffo, Irrupciones intempestivas, 2013. Registro audiovisual de performance en monitor de pequeño formato y objeto pictórico de grandes dimensiones, 00:05:47.​​​​​​​
Sentimiento de crisis
A la vez que la tierra se remece, tensa, cede y se reacomoda en nuevas formas, las poblaciones que la habitan sufren también de estas fricciones materiales, subjetivas, históricas y simbólicas. Cuestiones olvidadas por el tiempo, que tras el gran terremoto del año 2010 retornaron a la superficie del sentido social en una serie de memorias relacionadas a las catástrofes del pasado, así como al actuar de las instituciones frente a la crisis social en la emergencia. 
En su condición de experiencia colectiva e individual ineludible, el terremoto superpone en una misma trama a realidades diferentes, otorgándoles un nuevo sentido en plural. A este nuevo proceso de construcción de sentido lo acompaña la desestabilización y crisis de lo naturalizado. La incerteza de la realidad material devenida en crisis social arrastra a la suma de individualidades imaginada durante la posmodernidad, al rearme de una fuerza colectiva necesaria para la supervivencia.
Proyección: Asamblea de Estudiantes de las Escuelas de Arte (AEEA), Predicadores por la revolución, 2011. Registro de performance en video digital, 00:05:44.
Pantalla: Cristian Inostroza, Camila Karl y Ébana GarÍn,
Sala de Espera: adiós al Elefante Blanco, acción y registro en video en el ex-Hospital Ochagavía, 2014. Video digital en loop.​​​​​​​

Reconstrucción / revuelta
En respuesta a la crisis y la amenaza de la autonomía, la reconstrucción se vuelve una necesidad inmediata de las instituciones como única respuesta ante la fisura social y material evidenciada por el terremoto. Sin embargo, la reconstrucción no es armónica, homogénea o democrática, sino que ocurre a punta de fuerzas descoordinadas y en confrontación que avanzan de acuerdo a sus propios intereses sobre el derrumbe. 
Si bien la narración sobre el terremoto luce como una extensa memoria colectiva, es un cuerpo fracturado entre miles de vivencias individuales que lo conforman. Una construcción colectiva que se amolda y reacciona ante los itinerarios oficiales de reconstrucción, que equiparan bruscamente diversos procesos urbanos, socioambientales y culturales que no necesariamente debían experimentar este acelerado desenlace. 
La representación homogeneizada de la nación que responde a la catástrofe fricciona con las memorias y anhelos de futuro de las mayorías, que también se apropian del derrumbe como un lienzo en blanco abierto a la imaginación del futuro. Estas diversas miradas desbordan lo público en una interpelación mutua en torno a un nuevo proyecto común, que a su vez rememora otros momentos históricos en que las masas también fueron protagonistas, ya sea por necesidad, fuerza o por voluntad propia. 
Esta doble afirmación a partir del derrumbe es visible en la aparición de múltiples colectivos y proyectos en “respuesta al vacío” dejado por el terremoto, que en la cultura insistió en un rearme de la función social del arte como documento de existencia y espacio de democratización de los sectores subalternos. Este proceso se ve atravesado por las vivencias de una generación completa que se colectiviza y entreteje a partir de la catástrofe, rearmando su creatividad en torno a la socialización del espacio urbano y en rechazo a su progresiva privatización y cooptación policial. ​​​​​​​


Cristian Inostroza, Tramas (Wünyelfe Hair), 2015. Registro de performance en video digital, 00:05:14, objeto y fotografía de registro de performance.

You may also like

Estoy contigo
Video registro de una acción de arte que propone un vínculo significativo entre la producción pictórica de un retrato mío a cuerpo completo y mi cuerpo real, ambas exhibidas en el espacio público.
2008
El lenguaje de las piedras
Esta exposición es el resultado de la residencia arte&arqueología de la Bienal de Arte Contemporáneo SACO 1.0, llevada a cabo en San Pedro de Atacama, Región de Antofagasta, Chile.
2021
Itinerancia : El temblor de Chile
Una década por Cristian Inostroza y Sebastián Riffo. Curaduría: Carolina Olmedo Carrasco. En el Centro de Extensión Cultural Alfonso Lagos de la Universidad de Concepción (CECAL). Del 7 de abril al 5 de mayo 2022.
2022
Abismos ancestrales
Exposición personal desarrollada en la galería TIM, The Intuitive Machine, del 25 de noviembre al 23 de diciembre 2023.
2023
Peor que el de Coñaripe fue el aluvión del Yate
Pintura que aborda la tragedia ocurrida en el lago Cabrera la madrugada del 19 de febrero de 1965 en la comuna de Hualaihué, Región de Los Lagos.
2023
Cuando la tierra tiembla
Exposición individual en la Academia de Protección Civil de la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI). Del 9 de julio al 31 de agosto del 2018.
2018
Mitos y ritos de Atotonilco
Esta obra fue creada como parte de la iniciativa "De aquí para allá: agitaciones recíprocas entre México y Chile," una colaboración autogestionada entre ambos países que busca establecer redes de vinculación y alianzas subversivas en América Latina. La residencia artística tuvo lugar del 11 de mayo al 11 de junio de 2022, seguida de una exposición que se presentó del 9 de junio al 22 de agosto del mismo año en la galería Ex escuela de Cristo.
2022
Reconfiguraciones de lo telúrico
Esta exposición reflexiona sobre las condiciones telúricas de este territorio. Del 29 de septiembre al 30 de octubre 2022 en la sala CAP, subsuelo de la Pinacoteca Universidad de Concepción.
2022
Placa
Exposición individual como resultado de una residencia artística en Sagrada Mercancía, una organización, espacio de proyectos y galería de arte independiente y autogestionada, a finales de 2017.
2017
Me interesan los afectos
Tres murales realizados en las ruinas de la ex comisaría de Pudahuel (Santiago, Chile), en el contexto del Festival Periférica.
2021
Back to Top